Han pasado cinco meses y creo que ya era hora de pasarse por aquí. Desde la última actualización han pasado muchas cosas y todas positivas, porque de las negativas ya ni me acuerdo.
Desde antes de Navidad trabajo en una förskola (escuela infantil) a tiempo completo, así que tuve que dejar los canguros y centrarme solo en esto. Me tengo que levantar muy temprano porque está en la otra punta de la ciudad, pero las y los colegas son excelentes y aprendo mucho todos los días. Tengo que decir que trabajar allí ha agilizado mucho mi aprendizaje del idioma pero sigo sin tener algunas bases gramaticales que todavía quedan como materia pendiente. Ahora que ya tengo una rutina y unos horarios no tengo excusa para no ponerme a estudiar sueco en casa o para no ir al gimnasio… A ver si a partir de la semana que viene me pongo las pilas con esas dos cosas.
Kokos es nuestro gato gris, nuevo miembro de la familia que todavía no tiene ni seis meses y es muy divertido. Tiene el pelo más bien corto y es muy muy suavito… siempre quiere estar donde estamos nosotros, le gusta dormir a los pies de la cama y muchas veces viene despertarme por la mañana mordiéndome un poco la oreja. Me encanta cuando ronronea porque está a gustito, hace ese ruido de kaffekokare (cafetera, en sueco) como suele decir Niklas.
Lo que puedo contar referente al invierno es que es bastante largo. Ha hecho especialmente frío las últimas semanas llegando a los -18°C que se sentían como -22°C por la brisilla que, supongo, entra del mar. Con buena ropa se pasa bien, obviamente y yo tengo muy presente eso de “Ande yo caliente, ríase la gente”… miren, yo soy del Mediterráneo y no sé andar por estos lugares en minifalda y con el cuello destapado. Ahora, en cambio, parece que las temperaturas ya han empezado a subir y esto ya parece un invierno más moderado. También y por fin, ha nevado el último mes, cosa que se echó de menos durante las fiestas de navidad. No fue como el año pasado, cuando recién llegué a Malmö y había un metro de de nieve por todas partes e incluso los peatones debían caminar por el medio de algunas calles o excavar con una pala para manetener despejada la puerta de sus casas. Pero ahora está todo blanquito y los lagos helados. La gente aprovecha para åka skridskor (que traducido sería como patinar sobre hielo) y para pescar en el agua helada haciendo un agujerito.
En la foto: diferentes escenas por el paseo alrededor del lago helado. Ahora hay una capa de hielo de unos 20cm.
Y añado que extraoficialmente he terminado la carrera peeeeeeeeero (sí, hay un pero) todavía hay inconvenientes con lo de vivir en otro país, como cerrar el expediente y validar las notas al sistema sueco, así que va a llevar su tiempo darlo por terminado… pero para mi satisfacción personal, ya puedo decir que ya casi soy pedagoga porque digamos que no me queda ninguna asignatura por hacer :) Y luego, a otra cosa, mariposa. Que, si todo va bien, quiero hacer algunas cosillas universitarias más.
Y hoy, como buena sueca que me estoy haciendo, no me salto el fredagsmys. Eso es el ritual sueco más esperado de la semana, para celebrar –en familia o con amigos- la tranquilidad del viernes después de una dura semana de trabajo… Básicamente se necesita ropa para estar a gustito, una cena un tanto especial (con lo que Niklas suele dar en el clavo), algún piscolabis como patatas fritas o chucherías y alguna que otra bebida fuera de lo ordinario para tomar mientras se ve una película, o dos o tres. Y si compartes el fredagsmys con alguien, pues mejor que mejor.
Así que, amigos y amigas, me voy al sofá y sólo me queda decir que espero que estéis muy bien, de verdad, hasta que pase a dar noticias por aquí de nuevo, espero que antes de los próximos cinco meses!

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