Sunday, January 12, 2014

Bedömning av förra året...

Después de un año inmaculado de posts, decido escribir un poquito para empezar el 2014 con buen pie, para saludar y para poner en orden algunos pensamientos. Bienvenidas/os a los que hayáis decidido pasar por aquí para echar el rato leyendo esto. 

El  año pasado, como pocos de vosotros ya sabréis y para decirlo diplomáticamente, fue un año lleno de pruebas y retos de los cuales he salido más victoriosa en unos que en otros. Os voy a contar unas cuantas cosas que me han ido pasando desde la Navidad del 2012 al 2013, empezando por cuando viajé con mi pareja a Holanda para celebrar las fiestas con mi familia y así os imaginéis un poco lo que me esperaba ya desde el comienzo del calendario.


La noche antes de salir, Niklas había pasado una noche fatal con unos terribles dolores abdominales que no desaparecieron en todo el viaje, así que en pésimas condiciones de salud llegamos al aeropuerto, deseando que todo saliera como esperado para llegar bien al destino. Recuerdo que un segundo antes de embarcar, llamaron a Niklas por megafonía para presentarse en la estación de policía del aeropuerto para declarar algo del equipaje que ponía en riesgo la seguridad de los pasajeros... Medio asustados revisamos mentalmente lo que habíamos metido en la maleta, para quedarnos simplemente en blanco. No sé si conoceréis las máquinas SodaStream de hacer agua carbonatada en casa, pero ése era el regalo de Navidad para mi hermano. El caso es que llevan un depósito de CO2 que es lo que permite ponerle gas a las bebidas y eso es lo que podía haber explotado durante el vuelo, así que todavía medio convaleciente, Niklas tuvo que sacar el paquete, desmontar todo el chiringuito (los que viajáis ya sabéis el puzzle que supone viajar con compañías de bajo coste para que te quepa todo en la maleta) y finalmente sacar y tirar a la basura la botellita, que por supuesto, es lo más caro del trasto. 
Llegamos a Schipol y mientras esperamos encontrarnos con mis padres vamos a comprar unas pastillas para que Niklas sobreviva el viaje ya que el dolor todavía seguía ahí… y por fin, qué alegría, qué alboroto, nos encontramos con mis padres, se nos olvidan momentáneamente las complicaciones y nos montamos en el tren, ya el último tramo del camino de ida. Como el viaje es un poco largo, colocamos el equipaje donde no lo perdiéramos de vista y Niklas, que no había dormido nada desde el día anterior, se quedó frito ya al salir. Dos paradas antes de bajar, empezamos a prepararnos pero Niklas no se despertaba; ni a voces ni a tirones, bajo las miradas sospechosas de los demás pasajeros del vagón, y ante la presencia de mis padres que estaban muertos del susto por si el sueco iba en serio y se había muerto de camino a las vacaciones de Navidad. Pues no me quedó otra alternativa que darle dos hostias bien dadas a mi querido novio para que por fin abriera los ojos. Seguramente fue la medicación que lo dejó k.o., porque al despertar estaba más fresco que una rosa. Con tanto alboroto, pero aliviados de que Niklas estaba vivo nos pusimos en la puerta listos para apearnos y de repente me doy cuenta que me falta mi mochila. Sí, amigos. Mi equipaje de mano no estaba y os aseguro que era lo peor que me podía pasar. A la velocidad de la luz revisé el vagón entero, miré debajo de los asientos de esas personas que me habían visto apalizar a Niklas y le pedí al conductor del tren que me diera unos minutos; en ese lío veo a mi precioso hermano, que me esperaba en el andén para saludarme con un abrazo, pero que sin embargo viene corriendo a mi lado a buscar al personal de seguridad para que nos eche una mano antes de que el tren siga su trayecto. Pero nada. La mochila ya no existe. Nos explican que no es la primera vez que pasa, ya que en la línea del aeropuerto hay criminales que se dedican a robar a los viajeros cuando menos se lo esperan porque la mayoría llevan cosas de valor en sus maletas y probablemente la mochila voló cuando intentaba resucitar a Niklas. 
Se, shit happens os diréis. Pero lo que llevaba en esa mochila era el equipaje de mano que no había perdido de vista ni un solo segundo desde que me desperté ese día y hasta entonces. No cargaba un libro, un mp3 y un poco de pasta. En la mochila llevaba eso, mi primera cámara réflex digital nueva que tantos ahorros me costó comprar, mi monedero con las tarjetas de crédito y nuestro ordenador portátil y algunas cositas más. Oh, sí, se me olvidaba: en el portátil estaba mi trabajo de fin de carrera del que no me había mandado ninguna copia al mail porque bla bla bla. Aquí se merece que volváis a leer la frase anterior y hagáis una pausa larga tras el punto. El trabajo final de mi lienciatura, que por haber venido a vivir a otro país y trabajado intensamente los dos primeros años, no había podido hacer porque como muchos de vosotros sabéis requiere mucha dedicación. No mucha dedicación como requiere un huerto. Mucha dedicación en un nivel de duermo-como-escribo-y-vuelvo-a-empezar.  
Para suerte la mía que al meter las manos en los bolsillos de mi chaqueta en un gesto de desesperanza encontré mi pasaporte, así que por lo menos, no tenía que preocuparme por la vuelta a Suecia unos días más tarde… Claro que no me sirvió de mucho consuelo entonces, cuando vi el tren marcharse sin poder hacer nada más.

Así, al comenzar 2013 empezó también lo que me parecía el interminable proceso de remendar los pedazos que quedaron de toda aquella anécdota. Por llamarlo de alguna forma que no incluya palabras malsonantes. La compañía de seguros no nos cubrió gran cosa, como era de esperar. En la universidad no se creyeron que había perdido el trabajo, comportando un nuevo pago de la asignatura (doblemente más cara, por ser la segunda matriculación) sin fechas adaptables ni, claro está, un poco de comprensión. En el trabajo no podía reducir mi jornada laboral, por cuestiones obvias. Así que desde entonces se desencadenaron unos cuantos e increíblmente largos meses para rehacer todo mi trabajo de fin de carrera, trabajando a tiempo completo, en la otra punta de la ciudad y perdiendo tres horas al día en transporte público, porque no me quedaba ni tiempo ni dinero para sacarme el carnet de conducir (ah sí, el carnet, ese importante carnet para el que cuando tengo dinero no tengo el tiempo y viceversa pero que espero sacarme antes de la jubilación).

Cuando por fin terminé el trabajo, tutorizado por Skype en horas intempestivas, lo entregué y lo aprobé (en condiciones surrealistas que detallaré a los más curiosos) me informaron que todavía debería hacer dos asignaturas de libre elección de las que nunca había oído hablar en tres años hasta el momento de ese mail. Con un trabajo de fin de carrera medio atragantado, no son noticias que se reciben con euforia, especialmente cuando rascando de tu optimismo y reuniendo fuerzas para afrontar esa coletilla te dicen que, oh, desafortunadamente esas asignaturas son presenciales y no adaptables para ser cursadas a distancia. Estupendo, asignaturas presenciales en una universidad española cuando llevo tres años, oiga y lo saben, viviendo en Escandinavia. No contentos con esto, me informan de que la implantación del Plan Bolonia en el marco de mi Universidad en concreto hace que mi plan de estudios expire en 2013, significando que mi licenciatura pasará a ser NADA ya que aún me faltan esas dos asignaturas. Tiene su gracia que en ningún lugar pueda constar lo que he estudiado durante tanto tiempo y con tanto amor, cuando llevo ejerciendo de pedagoga prácticamente desde que llegué a este país, dejando atrás el mío.

Ya acercándose las fechas de Navidad se nos comunica en la escuela donde trabajo los días que nos corresponde estar libres para las fiestas pero en mi caso me lo dicen tan tarde que los billetes a mi querida Barcelona cuestan cifras con tantos ceros que he rechazado comprar un vuelo. Pero la idea de celebrarlo aquí al estilo sueco cada vez me gusta más, así que me decido a comprar un vestido precioso por internet, que, por si alguien lo dudaba, llegó cinco días demasiado tarde. Y para poner la guinda (parece que esto no se termina nunca, eh?) quiero acabar de desnudarme y contar todavía un último detalle, que yo creo que más bien era una señal. Concretamente la señal de “deja de intentarlo ya y déjate llevar”. Niklas, que sabe lo sensible que estoy por estas fechas me compró uvas para comérmelas en fin de año y empezar con un poco de mejor pie este enero… y toda dispuesta me bajé una app que da las campanadas, porque no sé si sabéis que las campanadas no se celebran con uvas en todo el planeta. Pues en un mirador al aire libre desde el que se verían los fuegos artificiales de toda la ciudad, rodeada de amigos y conocidos y con un montón de botellas preparadas para brindar,  estoy yo con el móvil en una mano y las uvas en la otra… y todavía no os lo imagináis? Durante la cuenta atrás el app dice que no funciona y ahí me tenéis, acabadas de tocar las doce, con gente saltando y gritando Gott nytt år! a mi alrededor, dándome tirones y besos, lloviéndome champán y yo en ese alboroto decido que me pienso comer las uvas pase lo que pase y al ritmo que me dio finalmente la gana. Ni que decir tiene que luego agarré una botella y me importó todo un pito, bailando hasta las seis de la mañana y perdiendo la noción del tiempo.

Esta semana hace tres años de mi llegada a Suecia. 

Así, reflexionando, celebro mi tercer año consecutivo desde mi llegada a Suecia. Sé que hay quien pasa por otro tipo de situaciones, muy difíciles y, sin conocerles los pienso y les mando fuerzas para que puedan superar las dificultades y aprendan de cada momento. Así he despedido yo el 2013 y que no os extrañe si me oís decir alguna vez lo mucho que me alegro de que se haya terminado… pero también me gustaría que os saliera una sonrisa cuando leáis las muchas ganas que tenía de que el nuevo año empezara, que estoy agradecida por lo vivido y que he aprendido mucho de las veces en que la he cagado, además de que he tirado de positivismo y entusiasmo para plantearme la gran pregunta que ha ido apareciendo en momentos claves a lo largo de los años y que me lleva siempre hacia adelante con experiencias increíbles: 

Y ahora, ¿qué hago con mi vida?



Tuesday, September 25, 2012

Jag saknar er!

O lo que es lo mismo: os echo de menos!

A algunos de los que lo estáis leyendo y a muchos de los que no lo leerán. También influye que hace un tiempo bien feo, con mucha lluvia y viento. Y frío, de paso. Y eso influye, todo el mundo lo sabe, a que sí? Así que mientras vosotros/as os sacáis las últimas fotos en bikini de la temporada, yo estoy sentada en el sofá con mi mantita que he tenido que rescatar del armario. Si hace este tiempo a finales de septiembre, no sé cómo será en diciembre...

Bueno, he podido saber que quieren que continúe en la escuela después de Navidad. Lo que significa que supero el contrato de prueba y pasaré a contrato indefinido. Eso sienta fenomenal. Ahora manos a la obra con terminar un par de cosas de la uni para dejarlo todo listo. Tengo un día a la semana para hacerlo, creo que hasta diciembre o así y luego tendré que ir a presentar el trabajo de fin de carrera a Girona... pero en eso todavía no voy a pensar! Aunque la verdad, yo ya casi veo la Navidad a la vuelta de la esquina, especialmente ahora que hemos preparado las actividades con los niños para los próximos cuatro meses. De repente me entran las prisas para ver a mis sobrinos... porque en seguida pasa medio año y crecen tan deprisa que una al final no los reconoce!

Nosotros por aquí seguimos buscando piso más cerquita del centro, pero la cosa sigue igual, o sea, cuesta arriba. Es difícil encontrar algo que se ajuste a nuestras necesidades pero hay que seguir viendo si sale alguna oportunidad y algún día sonará la flauta. De momento, pocas más novedades desde el frente.

Antes de irme, mi solidaridad con mi pueblo, el catalán, que recientemente ha conmemorado su Diada con mucha gente en las calles de Barcelona demostrando la voluntad de un pueblo; la marcha hacia la libertad. VISCA CATALUNYA!
Y también desde aquí, muchas fuerzas a todos/as los/as manifestantes que, de forma pacífica, hoy se han reunido en Madrid para demostrar que la lucha por una democracia de verdad y por los derechos sociales no es nada más que lo mínimo y lo justo para todos. Go Spanish Revolution, go!

Ahora sí que ya es hora de ir a dormir, que mañana me levanto muy temprano, como siempre y necesito todas las energías posibles. No quiero ni pensar que me parece tener un principio de anginas. 

Ha det bra!

Monday, August 13, 2012

Det är dags igen

Y qué rápido pasa el tiempo cuando uno se divierte...!

Ésa ha sido mi primera reflexión de hoy, el primer día de trabajo después de las vacaciones. Tenía ganas, especialmente porque ahora de cara al otoño el personal ya ha encontrado más o menos su sitio en la constelación y hay muchos proyectos e ideas que poner en marcha. Pero al mismo tiempo, para qué os voy a engañar, hay tantas cosas que me gustaría hacer durante ese tiempo libre que al final me acaban faltando días! A uno/a sólo le llega para hacer alguna que otra. Luego lo que siempre me apetece, es viajar... pero para eso, lo que me acaba faltando es dinero!

Me he levantado para llegar a la escuela con tiempo y he hecho muy bien, porque en el último tramo de mi interminable trayecto, mi bus se ha atascado un rato en una rotonda porque se habían escapado dos caballos de algún sitio cercano y se lo estaban pasando en grande parando el tráfico. Hoy hemos tenido studiedag (en las escuelas, e incluso en otros lugares de trabajo, en vez de un día normal de trabajo, el personal tiene "días de estudio" en los que asisten a cursos de formación o completan tareas administrativas de algún tipo mientras que para los alumnos es un día de descanso) y no será hasta mañana que me reencuentre con los niños. Será divertido, de eso no hay duda.

Ahora me toca volver a echar de menos a mi querida mami y a mi querido papi, que los adoro, con sus manías y con sus virtudes (descaradamente muchas más las segundas que las primeras, aunque algunos días se me pase por alto, igual que me pasaba cuando tenía quince años), así como a mi hermano y su adorable pandilla. Espero poder viajar a Holanda algún fin de semana de octubre y poder abrazar y besar a mis sobrinos hasta la saciedad. Porque estando lejos no les puedo demostrar lo pesada (y muy mejor del mundo) que puede llegar a ser su tía Anna.

Me alegro también de volver a mis historias de aquí, a mi pisito de Gotemburgo (siempre tendré un doble hogar; el lugar donde vivo y el lugar donde tengo mis personitas queridas), a mis rutinas y mi día a día con Niklas y, cómo no, al pesado de mi gato que he echado mucho de menos mientras estaba en Catalunya.

Os dejo una fotito de mi verano, más simbólica o menos y espero volver por aquí pronto. Que disfrutéis mucho el día a día hasta que volváis por aquí. 




Friday, February 17, 2012

Det var längesen!

Han pasado cinco meses y creo que ya era hora de pasarse por aquí. Desde la última actualización han pasado muchas cosas y todas positivas, porque de las negativas ya ni me acuerdo.

Desde antes de Navidad trabajo en una förskola (escuela infantil) a tiempo completo, así que tuve que dejar los canguros y centrarme solo en esto. Me tengo que levantar muy temprano porque está en la otra punta de la ciudad, pero las y los colegas son excelentes y aprendo mucho todos los días. Tengo que decir que trabajar allí ha agilizado mucho mi aprendizaje del idioma pero sigo sin tener algunas bases gramaticales que todavía quedan como materia pendiente. Ahora que ya tengo una rutina y unos horarios no tengo excusa para no ponerme a estudiar sueco en casa o para no ir al gimnasio… A ver si a partir de la semana que viene me pongo las pilas con esas dos cosas.

Kokos es nuestro gato gris, nuevo miembro de la familia que todavía no tiene ni seis meses y es muy divertido. Tiene el pelo más bien corto y es muy muy suavito… siempre quiere estar donde estamos nosotros, le gusta dormir a los pies de la cama y muchas veces viene despertarme por la mañana mordiéndome un poco la oreja. Me encanta cuando ronronea porque está a gustito, hace ese ruido de kaffekokare (cafetera, en sueco) como suele decir Niklas.

Lo que puedo contar referente al invierno es que es bastante largo. Ha hecho especialmente frío las últimas semanas llegando a los -18°C que se sentían como -22°C por la brisilla que, supongo, entra del mar. Con buena ropa se pasa bien, obviamente y yo tengo muy presente eso de “Ande yo caliente, ríase la gente”… miren, yo soy del Mediterráneo y no sé andar por estos lugares en minifalda y con el cuello destapado. Ahora, en cambio, parece que las temperaturas ya han empezado a subir y esto ya parece un invierno más moderado. También y por fin, ha nevado el último mes, cosa que se echó de menos durante las fiestas de navidad. No fue como el año pasado, cuando recién llegué a Malmö y había un metro de de nieve por todas partes e incluso los peatones debían caminar por el medio de algunas calles o excavar con una pala para manetener despejada la puerta de sus casas. Pero ahora está todo blanquito y los lagos helados. La gente aprovecha para åka skridskor (que traducido sería como patinar sobre hielo) y para pescar en el agua helada haciendo un agujerito. 

En la foto: diferentes escenas por el paseo alrededor del lago helado. Ahora hay una capa de hielo de unos 20cm. 

Y añado que extraoficialmente he terminado la carrera peeeeeeeeero (sí, hay un pero) todavía hay inconvenientes con lo de vivir en otro país, como cerrar el expediente y validar las notas al sistema sueco, así que va a llevar su tiempo darlo por terminado… pero para mi satisfacción personal, ya puedo decir que ya casi soy pedagoga porque digamos que no me queda ninguna asignatura por hacer :) Y luego, a otra cosa, mariposa. Que, si todo va bien, quiero hacer algunas cosillas universitarias más.

Y hoy, como buena sueca que me estoy haciendo, no me salto el fredagsmys. Eso es el ritual sueco más esperado de la semana, para celebrar –en familia o con amigos- la tranquilidad del viernes después de una dura semana de trabajo… Básicamente se necesita ropa para estar a gustito, una cena un tanto especial (con lo que Niklas suele dar en el clavo), algún piscolabis como patatas fritas o chucherías y alguna que otra bebida fuera de lo ordinario para tomar mientras se ve una película, o dos o tres. Y si compartes el fredagsmys con alguien, pues mejor que mejor.

Así que, amigos y amigas, me voy al sofá y sólo me queda decir que espero que estéis muy bien, de verdad, hasta que pase a dar noticias por aquí de nuevo, espero que antes de los próximos cinco meses!

Monday, September 19, 2011

Det börjar regna

Esta es ya la tercera semana que estoy trabajando como barnvakt. Me gusta; aunque no da mucho dinero, me gusta. ¿Es a eso, que le llaman vocación?

Voy a probar suerte también en un hotel, con muy buena pinta, que abrirá a principios de 2012. Creo que voy a presentarme esta semana (¿y si voy mañana?) porque ahí sí que me gustaría trabajar, me parece muy interesante y hasta que el tema del idioma sueco no esté canela, no podré ejercer de pedagoga. Me llama mucho eso de darle una oportunidad a los idiomas que hablo, aunque eso no tenga mucho que ver con la pedagogía. ¿O quizás sí? Ahhh, la pedagogía, ese campo tan amplio… Así que nunca se sabe.

Bueno, al menos ya tengo mi personnummer, lo que facilita absolutamente cualquier gestión que uno se proponga hacer por aquí. Sí. Y mi carnet de identidad sueco (que no la nacionalidad, ¡eso aún no!) ya está en camino. Obviamente, con una de esas fotos en las que nadie se gusta, porque si sinó le faltaría la esencia primordial para poder ser un carnet de identidad…

Este mes, es un mes de trabajo y de estar en contacto con personas importantes para mí. ¡A ver cómo me va! En cualquier caso, a pesar de lo mucho que llueve y de que las hojas ya comienzan a amarillear, este otoño comienza con algunas experiencias únicas. Como anécdota os diré que me he marcado una incursión en la cultura boletaire (afición por coger setas, para los que no hablen català) y no me ha ido nada mal... aquí os dejo una fotillo del invitado estrella de esa tarde.



Pero, sin duda alguna, lo mejor que me regala este mes de septiembre y lo que me hace contar los días (sean cuantos sean) hasta que llegue el momento de viajar a Holanda el mes que viene… es la llegada de mi segundo sobrino, ¡el niño más lindo, junto a su hermanito mayor! No os dejo foto, por eso de los derechos de autor de las grandes obras de arte. Pero sí os digo que se llama Pep (aunque a Tom no le sale muy bien todavía y lo llama Pop) y nació hace una semana y media. Vaya familia linda que se gasta mi hermano, eh?

Un abrazo gigante para los que estáis en Catalunya y para los que estáis más lejos. Lo leáis o no, ¡desde aquí un pensamiento para todos!

Ha det gött!

Thursday, August 25, 2011

Dörrarna öppna


Parece que van saliendo algunas oportunidades. 

Me han llamado para hacer una entrevista en un importante hotel del centro, aunque no me han dicho de qué se trata y eso normalmente no suele pasar si es un buen puesto. Ya veremos… De todas formas, hace dos días hice otra entrevista para baby-sitter de un niño de un añito y medio en una familia española y estoy bastante segura de que les causé muy buena impresión. A ver si paso a la siguiente entrevista con los padres y les gusto mucho, porque éste sí sería un trabajo más enfocado a mis intereses y me motiva para trabajar.  

En la primavera, si todo va bien, me gustaría empezar un máster en la Göteborgs Universitet. Tal vez en Special Needs o algo que realmente me interese, todavía tengo que mirarlo bien. Sé que aquí tengo muchas posibilidades porque veo muchas ofertas que encajan con mi perfil, así que primero tengo que dominar el idioma. No me va nada mal, gracias a Niklas, pero todavía falta. Tal vez la semana que viene ya puedo comenzar el cursillo… 

Me dijeron que este viernes ya recibiría mi personnummer, el equivalente a un número de seguridad social. Con eso puedo inscribirme en el curso, buscar trabajo sin problema, tener una tarjeta de crédito… y todas esas cosas que se necesitan en una vida sueca –casi- ordinaria. 

Y mientras esas cosillas llegan, tengo que terminar el trabajo de prácticas… Tengo muchísimas ganas de terminar, estoy motivada porque podré pasar a otras cosas (como por ejemplo al trabajo de final de carrera) pero no encuentro la inspiración y le doy vueltas al mismo párrafo varias veces sin saber qué quitar o poner. ¡Eso me desespera! Sé que en cuanto dé con la frase adecuada lo terminaré rápidamente, pero me falta ese re-enganche revelador. 

Voy a ver si doy con él, me vuelvo al trabajo… 
Os dejo una foto de lo que se ve desde la ventana de nuestro mini-piso, el lago Mölnesjön


Ha det så bra!

Sunday, August 14, 2011

Allihopa, här är jag!

Está decidido: de momento me quedo. Indefinidamente, esa es la cosa. 

Después de pasar unos pocos días en casa (demasiado pocos) he vuelto a Göteborg para quedarme y buscar un trabajito que me permita vivir y, si es posible también ahorrar, mientras aprendo bien el idioma y le pillo el ritmo a esto. 

Lo que sí puedo decir es que estar aquí me transmite muy buenas vibraciones y creo que voy a tener muchas oportunidades y que voy a aprender mucho... y en este blog lo iré contando con aventurillas del día a día y alguna que otra foto, para que los que estáis más lejos no me perdáis la pista.

Välkommen!